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Llegamos al final. Después de 18 días; 14 envíos diarios; muchos pasos caminados bajo el sol ardiente de Belém; atravesar la falta de agua, las lluvias intensas y hasta el fuego en el centro de convenciones; estamos listas para salir por última vez de esta COP30. Los textos finales no están a la altura de los acontecimientos ni de los reclamos en las calles; tampoco reflejan por completo las conversaciones que protagonizaron esta cumbre. Pero el acuerdo es sólo eso: letras en un papel; lo que nos llevamos de esta COP no se puede medir apenas con esa lectura. ¡Muchas gracias por acompañarnos hasta acá y nos vemos en la próxima!

Pueden encontrar reacciones de expertos y sociedad civil, aquí y aquí.

👍 Rey sin corona

Más allá de que el texto final de esta COP30 no lo refleja, las últimas dos semanas tuvieron un claro protagonista: la discusión en torno al abandono de los combustibles fósiles. Estuvo en boca del presidente brasileño Lula da Silva, en las voces de más de 80 países (que incluso son reconocidos en el artículo 18 del Mutirão) y en los reclamos de la sociedad civil. Este año, quizá por vez primera, podemos decir que la calle se filtró en las salas de negociación: los pedidos del afuera fueron escuchados en el adentro. Nunca antes la conversación sobre dejar los fósiles atrás sonó tan fuerte, una señal de que la transición energética justa ya se perfila como un camino inevitable. El presidente de la COP30, André Corrêa do Lago, tomó la posta y anunció, en el plenario final, que se establecerán dos programas de trabajo de dos años para avanzar con las hojas de ruta tanto de este tema como de deforestación.

👍 Color, calor

Después de varios años sin movimiento en las calles que acompañen las cumbres climáticas, Belém nos devolvió la alegría, la creatividad, el color y el calor de las movilizaciones. Y no se trata sólo de las casi 70.000 personas que marcharon el sábado pasado. Se trata de las flotillas que llegaron hasta acá; de las comunidades indígenas locales que trajeron su voz, su arte y sus reclamos hasta este centro de convenciones; y también de los artivismos —como el funeral de los combustibles fósiles— que hicieron que esta cumbre fuera más del pueblo que de los políticos que negociaban puertas adentro. Aquí, material fotográfico de utilidad.

👍 Arriba y adelante

Después de 11 años, esta COP30 tuvo sede en nuestra región, en nuestra casa. Y pese a que América Latina rara vez se une en frente común en estas negociaciones, esta cumbre nos regaló una imagen distinta. Ejemplo de ello fue la vocalidad con la que Colombia, México, Panamá, Uruguay, Chile, Perú y Costa Rica reclamaron la adopción de los indicadores de adaptación —tema clave para nuestros países— y promovieron la creación de una hoja de ruta para abandonar los combustibles fósiles.

👍 Menciones especiales

Entre los latinoamericanos, hubo tres países que destacaron por sobre el resto por su liderazgo. Brasil, por supuesto, como anfitrión, fue uno de ellos. Y no sólo por recibirnos, sino también por marcar la cancha desde el inicio con dos temas vitales: la desinformación climática y el abandono de los combustibles fósiles. Colombia —que incluso fue distinguida con el premio “Ray of the COP” (que podríamos traducir como la “luz de esperanza de la COP”) por CAN Internacional— también fue protagonista de esta cumbre, buscando desde el primer día adhesiones para su Declaración de Belém para la Transición de los Combustibles Fósiles. Completando el trío está México, que presentó aquí su NDC 3.0.

👍 “COP de la verdad”

Uno de los grandes hitos de Belém fue, sin dudas, su abordaje de la integridad de la información, que hoy representa un frente crucial de la acción climática. Esta COP fue la primera en poner a la desinformación en el centro de la escena. Y lo hizo de forma transversal: no solo fue el eje del discurso inaugural de Lula y de otros líderes, sino que figuró en la agenda de negociación y hasta en el texto de decisión final. A ello se sumó la Declaración sobre la Integridad de la Información sobre el Cambio Climático, que fue firmada por 12 países y marca la primera vez que Estados se comprometen formalmente a combatir la desinformación climática.

👍 1,5°C

Pese a los ataques que recibe y el intento de algunos países de licuarla en los textos, la ciencia se impuso en esta cumbre. A los reportes que se conocieron durante las últimas dos semanas, se sumó la presencia en estos pasillos de algunos de los científicos más prestigiosos de América Latina —como Thelma Krug, Paulo Artaxo o Carlos Nobre—, advirtiendo una y otra vez que la realidad supera a las voluntades políticas y su ambición. Su dedicación rindió frutos: la ciencia y el objetivo de 1,5°C son parte del Mutirão con que nos despide esta COP30.

👉 Rumbo a Santa Marta

“¡Únanse a Colombia en abril del próximo año!”, convocó la exministra de Ambiente de Colombia, Susana Muhamad, quien debutó en la COP30 como nueva enviada especial para la cooperación internacional del Tratado de No Proliferación de Combustibles Fósiles. En 2023, Colombia se convirtió en el primer país de América Latina en respaldar esta iniciativa, que ya cuenta con la ratificación de otros 17 países y realizará su primera reunión en 2026. Cuándo: 28 y 29 de abril. Dónde: Santa Marta. Eje: continuar el impulso aquí iniciado de crear una hoja de ruta para dejar atrás el petróleo, el gas y el carbón. La declaración, aquí. Más información, aquí.

👎 Abrazo con espinas

Confusión. Objeciones. Un plenario suspendido. Más confusión: huddles, discusiones, dudas sobre si se sigue o no. En el centro del conflicto: los indicadores de la Meta Global de Adaptación (GGA) y el Programa de Trabajo de Mitigación. Argentina, Uruguay, Chile, Panamá y Paraguay alzaron la voz en nombre de América Latina, subrayando que las decisiones adoptadas quedan muy por debajo de lo que la región había impulsado y denunciando la falta de transparencia, ya que varias delegaciones tenían sus banderas levantadas y no recibieron la palabra.

El nudo principal: los indicadores del GGA, objeto de tensión entre América Latina y África desde el inicio. África —junto con los países árabes— no quería su adopción, pese al mandato para esta COP. Los 100 indicadores llegaron listos a Belém, pero en la segunda semana la política cambió el rumbo. Anoche, y sin margen para discutir, Brasil presentó una propuesta reducida a 59 indicadores distintos de los previamente acordados (según expertos, poco medibles y más alineados con intereses africanos), además de lenguaje modificado, lo más grave para muchos.

Tras la suspensión, la plenaria continuó con una reafirmación de la decisión adoptada. Difícil no sentir el abrazo con espinas de Brasil hacia el resto de la región: por acción u omisión, pareció priorizar intereses ajenos a los de sus hermanos latinoamericanos.

👎 Línea roja

Los minerales críticos fueron parte de las conversaciones sobre transición justa de esta COP, y sus “riesgos sociales y ambientales” incluso figuraron en borradores de texto. Pero la decisión final borró esa referencia. Según observadores de las negociaciones, la principal oposición vino de China, que concentra el 70% de la capacidad de refinería global.

👎 Mal acompañados

En estas cumbres hay negociadores, observadores, periodistas… y lobbistas. Aquí llegaron al menos 1.602 lobbistas de la industria (1 de cada 25 participantes), reportó Kick Big Polluters Out: esto es, la mayor proporción registrada en cualquier cumbre del clima, un 12% más que en la COP29. Se le unieron también unos 531 lobbistas que impulsan la captura y el almacenamiento de carbono. Y 302 del agronegocio, un 14% más que el año pasado y una proporción similar a la de la COP28 en Dubái. Cuando se pregunten por qué la palabra “combustibles fósiles” sigue sin aparecer en los textos tras 30 años de negociaciones, aquí pueden empezar a encontrar una respuesta.

👎 Ausente sin aviso

Uno de los grandes ausentes de esta COP30 fue el financiamiento. Poco y nada se anunció respecto de compromisos de los países desarrollados —tal como exige el Acuerdo de París— para que los en vías de desarrollo puedan mitigar y adaptarse al cambio climático. De aquí, solo nos llevamos algunos anuncios magros para el Fondo de Adaptación y la hoja de ruta de Bakú a Belém, un plan sobre cómo movilizar al menos 1,3 billones de dólares en financiación climática para 2035 presentado conjuntamente por Brasil y Azerbaiyán antes del inicio de la cumbre. Por lo demás, sólo se vieron promesas financieras para el Fondo de Bosques Tropicales para Siempre (TFFF, por sus siglas en inglés) que lanzó Brasil. Reflejo de esto, el texto final de la COP30 “decide impulsar medidas” para aumentar la financiación climática con miras a llegar a los 1,3 billones, y “destaca la urgente necesidad” de alcanzar al menos 300.000 millones, tal como se consensuó el año pasado.

✍️ Texto por texto

* Mutirão, aquí.

* Balance Global / Global Stocktake (GST), aquí.

* Programa de Trabajo de Transición Justa (JTWP, en inglés), aquí.

* Programa de Trabajo de Mitigación (MWP, en inglés), aquí.

* Meta Global de Adaptación (GGA, en inglés), aquí.

* Artículo 9.5, aquí.

* Artículo 2.1c, aquí.

* Género, aquí.

* Días y sedes de las COP31 y COP32, aquí.

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